- Planificación de seguridad: Se ha demostrado que una planificación personalizada de seguridad ayuda a reducir los pensamientos y las acciones suicidas. Los pacientes trabajan con un proveedor de cuidados de la salud para elaborar un plan que describe formas de limitar acceso a medios letales como armas de fuego, pastillas o venenos. El plan también enumera varias estrategias de afrontamiento, así como personas o recursos que pueden ayudar en una crisis.
- Llamadas de seguimiento: Hay investigaciones que han demostrado que cuando los pacientes en riesgo reciben llamadas telefónicas de apoyo que incluyen un monitoreo del riesgo y se les anima a participar en tratamientos y comportamientos seguros, así como a buscar ayuda, su riesgo de suicidio disminuye.
psicosociales, descritos a continuación, ayudan a las personas que han intentado suicidarse y pueden evitar que hagan otro intento de suicidarse.
- La terapia cognitivo conductual puede ayudar a las personas a aprender nuevas formas de sobrellevar experiencias estresantes. Este tipo de terapia ayuda a las personas a reconocer sus patrones de pensamiento y a contemplar acciones alternativas cuando surgen pensamientos sobre el suicidio.
- La terapia dialéctica conductual ha demostrado que reduce conductas suicidas en los adolescentes. También ha quedado comprobado que este tipo de terapia reduce la tasa de intentos de suicidio en adultos con trastorno límite de la personalidad, una enfermedad mental caracterizada por un patrón continuo de estados de ánimo, autoimagen y conductas inestables que a menudo dan origen a acciones impulsivas y a problemas en las relaciones. Un terapeuta capacitado en este tipo de terapia puede ayudar a la persona a reconocer cuando sus sentimientos o acciones son perturbadores o poco saludables, y le enseña destrezas que pueden ayudarles a sobrellevar de mejor

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